fbpx

Guía para saber qué cantidades ofrecer a mi peque a la hora de comer.

Alguna de las preguntas que más recibo es: ¿Cuánto debe comer mi peque? ¿Qué cantidad de comida debo ofrecerle? ¿Se lo tiene que comer todo?

Estamos obsesionados con las cantidades. Hemos crecido en una sociedad en la cual era más importante comérselo todo que la calidad de lo que había en el plato. Afortunadamente, esto está cambiando poco a poco. Y cada vez hay más familias sensibilizadas con la alimentación intuitiva.

Tu peque debería comer respetando sus señales de hambre y saciedad. Es decir, comer cuando tenga hambre y dejar de comer cuando esté saciado. Por muchas guías que haya recomendando qué cantidades deben comer los niños y las niñas (porque, como no podía ser de otra manera con las recomendaciones de la Prehistoria, hay diferencias de energía con respecto al sexo del bebé), ninguna tiene en cuenta las sensaciones internas del peque.

Sobra decir que, en general en la vida pero en la alimentación en particular y sobre todo en la infancia, deberíamos escuchar a nuestra intuición. La alimentación intuitiva es precisamente el uso de la intuición en lo que respecta a la nutrición.

Siempre y cuando el peque esté sano. Es decir, que no tenga ninguna enfermedad o patología que le impida escuchar o hacer caso a sus señales internas. Tampoco podríamos fiarnos de la alimentación intuitiva cuando las necesidades están muy aumentadas, como podría ser el caso de un accidente, una quemadura, una operación, un cáncer… Y tampoco tiene sentido dejar que el peque coma intuitivamente en el caso de una relación tóxica con la alimentación o un trastorno de la conducta alimentaria.

Si el peque no tiene patologías o situaciones complejas que le impidan comer intuitivamente, la única guía para saber qué cantidad de comida ofrecerle será su intuición. Sus señales de hambre y saciedad. Estamos diseñados para sobrevivir. Siempre que ofrezcamos alimentos saludables y de calidad, la cantidad la debería decidir el peque desde que nace.

Alimentación intuitiva desde la infancia.

Esto no supone ningún problema cuando toman lactancia materna exclusiva. De sobra sabemos que es A DEMANDA. Con el baby-led weaning también hemos comprendido que debemos dejar que sea el bebé el que decida cuánto quiere comer, y si quiere comer o no. ¿Por qué dudamos entonces de su intuición cuando crecen? ¿Por qué no confiamos en sus señales de hambre y saciedad?

En vez de obligarles a comer, sería mucho más interesante que hablásemos con nuestros peques y les hiciésemos caso cuando nos dicen que ya no tienen hambre o que no quieren comer más. O que quieren comer más tarde. Porque es normal no comer si no nos apetece. De hecho, es lo que deberíamos hacer también en la edad adulta.

Siempre y cuando lo que le demos de comer a los peques sean alimentos saludables y de calidad (frutas, verduras, legumbres, huevos, lácteos al natural, carnes y pescados de calidad…) y evitemos ofrecer alimentos de poco interés nutricional (bollería, chucherías, embutido, refrescos, productos precocinados o ultraprocesados…), deberíamos dejar que sea su intuición la que guíe la cantidad que necesitan comer en cada situación.

Si tienes dudas en el caso de tu peque en particular, puedes comenzar las sesiones de nutrición en Nutritribu.

Te ayudaré a adaptar la alimentación saludable y equilibrada a vuestra familia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar

Menú