Gestionar las emociones sin recurrir a la comida

¿Cómo gestionar las emociones sin recurrir a la comida?

La alimentación emocional es un mecanismo de gestión emocional que tenemos desde el nacimiento. Es normal recurrir a la comida para calmarnos. Comemos cuando nos enfadamos, cuando nos contentamos y cuando estamos nerviosos. Incluso celebramos con comida. Además de ser fisiológico, es cultural.

Sin embargo, cuando la comida que elegimos es poco interesante a nivel nutricional y lo hacemos de manera recurrente (como en una cuarentena), puede llegar a desestabilizar los hábitos de vida saludables de la familia.

Aquí te dejo algunas ideas para ayudar a tus peques a gestionar sus emociones sin recurrir a la comida (sobre todo si es poco saludable):

  • Dibujar. Sobre todo cuando son pequeñxs y no saben cómo expresarse, dibujar lo que están sintiendo puede ser una forma de gestionar las emociones. Y podemos usar el dibujo para interpretar cómo se siente y cómo podemos ayudarle.
  • Hacer manualidades. Los ejercicios con las manos pueden ayudarnos a expresar cómo nos estamos sintiendo. Mediante la pintura, el modelaje con arcilla, la plastilina… El arte es una forma maravillosa de expresión y gestión emocional.
  • Bailar o saltar. Puedes proponerle que elija una canción y bailéis juntxs para expresar cómo se siente y sacar la emoción a través de la expresión corporal.
  • Tener un cojín o un peluche con lo que desahogarse y abrazar, pegar, gritar… Si es la rabia o la violencia lo que le sale expresar, es bueno darles libertad para sacarlo.
  • Tener un espacio libre de juicios, ya sea una habitación o un sofá para poder expresarse libremente puede ayudar también. Puede ser también su espacio para calmarse, solxs o acompañadxs.
  • Ofrecerles un abrazo, un beso o nuestra simple presencia. Y ofrecerles también la soledad si es lo que prefieren. Darles espacio y tiempo es imprescindible. 

Se me ocurren muchas otras ideas, pero lo más importante es dejar que se exprese. Que haga lo que le salga hacer. No frenes la emoción.

Acompaña su emoción

Si le sale llorar, gritar o bailar, deja que habite la emoción y que la exprese como quiera o pueda. Acompaña su emoción. No ignores cómo se está sintiendo.

Seguramente necesite de tu comprensión y tu cariño, aunque esté haciendo algo que no apruebas. Ya habrá tiempo para explicarle por qué no vale todo. Ahora estate presente.

¿Qué otras alternativas se te ocurren a ti para gestionar las emociones sin recurrir a la comida poco interesante nutricionalmente?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú