fbpx

¿En qué piensas cuando lees “contaminación cruzada”?

Si este blog tratase del cambio climático, podríais pensar que la contaminación cruzada es un tipo de contaminación, como la ambiental, la lumínica o la acústica. Pero no es el caso.

Si estuviésemos hablando de seguridad alimentaria, podríais entender la contaminación cruzada como la causa de una intoxicación alimentaria. La contaminación cruzada puede darse cuando se manipulan los alimentos sin tener en cuenta las medidas de seguridad necesarias. Una ensalada podría contaminarse con las bacterias presentes en la carne cruda, por ejemplo.  

Sin embargo, cuando hablamos de alergias e intolerancias alimentarias, la contaminación cruzada (también llamada contacto cruzado) es la presencia de un alérgeno en un alimento, producto o plato preparado que no debería contenerlo.

En realidad, en ambos casos la contaminación cruzada es causada por no poner en práctica las medidas de seguridad de forma adecuada. Aunque en el caso de las alergias alimentarias la consecuencia no sería una intoxicación alimentaria, sino una reacción alérgica.

Pese a las similitudes con la contaminación cruzada que tiene que ver con la seguridad alimentaria, la mayoría de los microorganismos se eliminan al exponerlos a altas temperaturas. A diferencia de las bacterias, los alérgenos no desaparecen, aunque los cocinemos. Por eso hay que poner tanta atención para no contaminar un plato libre de alérgenos. Ya que en el momento en que un alérgeno X entre en contacto (directa o indirectamente) con otro alimento, ya no será seguro para su consumo por una persona con alergia a dicho alérgeno.

Hay infinitas formas de contaminación cruzada. El contacto cruzado puede ser directo o indirecto, en función de si el alérgeno entra en contacto directamente con la preparación “contaminada” o si lo hace a través de otro medio.

Las manos, por ejemplo, pueden ser una forma de contacto cruzado indirecto. Tocar a nuestro peque con alergia sin habernos lavado las manos puede ser arriesgado si hemos tocado antes el alérgeno X.

Un plato puede “contaminarse” al añadir un alimento que contenga el alérgeno por accidente, al utilizar los mismos utensilios o material de cocina o incluso sin ser conscientes de ello, simplemente al estar cocinando otra preparación con el alérgeno X al lado.

El aceite de fritura también es una fuente de alérgenos (además de no ser muy saludable consumir alimentos fritos y rebozados). Y lo mismo ocurre con la sal y los tarros en los que untamos cuchillos o cucharas sin prestar atención a lo que hemos tocado antes con ellos.

Si quieres profundizar en el tema de la contaminación cruzada, puedes hacer el curso de contaminación cruzada de Nutritribu. Escríbenos un email a hola@nutritribu.com y entérate de cómo conseguirlo con un descuento especial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú